Edad cronológica y edad biológica: no siempre cumplen años a la vez
Hay personas de 45 años con una edad metabólica de 60. Y también ocurre lo contrario.
La edad que celebramos con velas es un dato administrativo. La que de verdad importa a la medicina es la edad biológica: el estado real de nuestros sistemas —metabólico, cardiovascular, neurológico, inmunitario— en comparación con lo esperable para nuestros años. Y esas dos edades pueden separarse mucho, en ambas direcciones.
¿De qué depende la diferencia?
Una parte es genética, sí. Pero la mayor parte se construye día a día: cómo dormimos, cómo nos movemos, qué comemos, cuánto estrés soportamos y cómo lo gestionamos, qué vida social e intelectual llevamos. Por eso dos personas nacidas el mismo año pueden llegar a los 60 con una década de diferencia biológica entre ellas.
El enfoque integrativo
La medicina integrativa parte de una evidencia: el organismo no funciona por compartimentos. El sueño influye en el metabolismo, el metabolismo en el cerebro, el estrés en el sistema inmunitario. Estudiar a la persona en su conjunto —con datos objetivos, no con intuiciones— nos permite identificar dónde está envejeciendo más rápido de lo que debería y actuar de forma dirigida.
La buena noticia es que la edad biológica no es una sentencia: es una fotografía. Y las fotografías, con el plan adecuado, pueden salir mejor en la siguiente toma.